Creo
Creo que no hay nada tan relajante y hermoso como las estrellas. (A excepción de hablarle a la Luna, claro) Me gusta reconocerlas, saludarlas, clavar la mirada en cada una de ellas para ver como van cambiando de color. Hace algún tiempo descubrí que una de ellas se había marchado. Quizás para siempre. Y hace poco me descubrieron a un cantante llamado Alejandro Filio. (Nunca te agradeceré lo suficiente que lo hayas traído a mis oídos; tú sabes a quien me refiero;-) Y con él, llegó a mi corazón (entre muchas otras) una preciosa canción que se llama “Una estrella se perdió”, y que os pongo la letra. Disfrutadla.
Una estrella se perdió
sin dejar ningún camino,
una estrella que en su filo
se llevó un corazón.
Una estrella se perdió
y buscándole la noche
sin sentirlo se volvió
madrugada desde entonces.
¿Dónde vas estrella mía?
¿Qué nuevo día te apagó?
¿Dónde llevas ese brillo
que mi camino iluminó?
¿Qué nueva playa a ti te mira
y quién se fija en tu color?
¿Dónde vas estrella mía
que has sembrado en mí el dolor?
Una estrella se perdió
jugueteando por el cielo,
es por esto mi desvelo,
es por esto mi canción.
