Qué puedo ofrecer
Qué puedo ofrecerle cuando tanto me necesita y no puedo tenerla en mis brazos.
Cuando no puedo secar sus lágrimas con mis besos.
Cuando no puedo abrazar su soledad, ni decirle al oído que duerma tranquila, que estoy a su lado cuidando de ella.
Cuando no puedo acariciar su pelo y mirar como duerme.
Qué puedo hacer cuando la impotencia que otorga la distancia es mi compañera, aunque sepa que se largará pronto.
Cuando mi voz viaja con la noche esperando que llegue a sus oídos.
Cuando siento un irrefrenable deseo de mirar hacia la Luna y dejar que mis lágrimas reflejen su intensa y bella luz.
Solo puedo ofrecerle mis pensamientos, pues casi todo lo que contiene esta piel que me encierra, ya le pertenece. Ya es suyo cada milímetro de mi ser.
Ya no hay sueño en el que no aparezca con su sonrisa tan linda, que haría iluminar al mismo sol.
Ya no hay canción que no cante para ella.
No hay caricia que no me robe su piel.
Puede que no sea mucho. No es que me sienta como un gran regalo de Navidad. Pero poco o mucho, no se separará de ella nunca.
Al menos en los próximos 99 años ;-)
Igriés a 6 de Noviembre de 2009

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home