lunes, julio 02, 2007

El regalo que nunca di

El regalo que nunca di, contenía mi alma, siempre entregada.
Contenía trocitos de mi corazón resquebrajado, a golpe de verso que nunca escribí.

El regalo que nunca di, contenía casi, casi, un resignado adiós, razón por la cual, quizás nunca salió de mis manos.
Contenía la luz de mis ojos, que me robaba el amanecer.

El regalo que nunca di, quedó guardado en un rinconcito de mi corazón en espera del día en que mi ser, se vaya con la Luna.
Quedó clavado en mi alma como una estrella fugaz desgarra la noche.

El regalo que nunca di, culminaba la primera base de mi nuevo hogar, mi nueva vida.
Culminaba una búsqueda desesperada a la respuesta de la pregunta que nunca me hice.

El regalo que nunca di, besó mis manos y se acurrucó junto a mí… para siempre.




Valencia a, 28 de Junio de 2007