domingo, septiembre 24, 2006

Etapas

A veces, cuando paso por una de mis etapas autodestructivas, siento un casi irrefrenable deseo de hacerme otro tatuaje. Incluso de hacerme varios más. Y es ésta una idea que me ronda por la cabeza casi a toda hora mientras dura la etapa. De hecho, no dejo de descartar la idea a día de hoy. ¿Por qué? Pues supongo que porque duele. Lejos de parecer masoquista, que todo dicho sea de paso, difiero bastante de esta práctica; creo que es porque casi todos mis tatuajes significan algo importante para mí; o al menos, lo significó en su momento. Por eso creo que el hecho de que el proceso de grabado sea doloroso ( y no os creáis a esos machotes que dicen que no) parece que me una más a ellos. Al fin y al cabo, he de vivir con ellos el resto de mis días. Que se jodan. Jajajaja..




Palma de Mallorca a, 19 de Septiembre de 2006