miércoles, agosto 15, 2007

Todavía

Todavía anida su aroma en mis brazos y ya la echo de menos.

Echo de menos sus labios; acariciar su cabello hasta el anochecer.

Todavía no se han secado mis lágrimas y siento que mi sed beberá
de ellas cada noche.

Mis oídos creen escuchar sus dulces susurros en la noche diciéndome que duerma tranquilo, que sigue a mi lado.

Todavía no he llegado a mi casa y la necesito tanto que mi pecho se aprieta asfixiándome.

Todavía en mis ojos flota su imagen despidiéndome.

Sus ojos bañados en tristeza soñando con mi regreso.

Y yo me alejo cada vez más. Al menos, con el alma feliz sabiendo que regresaré a su piel. Sus brazos serán mi hogar y mi familia la suya.

Todavía bebo su aliento y ya sueño con abrazarla… para siempre.




Madrid a, 26 de Julio de 2007