domingo, junio 03, 2007

Cuando cierro los ojos

Cuando cierro los ojos, caen recuerdos por mis párpados descolgándose por mis pestañas. Pasan tan despacio y tan suavemente que parece que estén besando las imágenes que se agolpan en mi interior. Recuerdos con los que he preferido vivir toda mi existencia, hasta que falto de ellos, no sea más que un cuerpo vacío, hueco, sin alma. Ellos me hacen sentir vivo, a menudo recordándome que cualquier tiempo pasado fue mejor, y a su vez, indicándome que siempre pueden ser igual de felices los venideros.

Cuando cierro los ojos, ensancho mis fosas nasales intentando captar algo alrededor mío que me abrace con la familiaridad de un viejo amigo. Intento recordar aquel olor que hacía que todos los poros de mi cuerpo se abriesen sonriendo y hacía que todo el vello de mi cuerpo señalase a las estrellas.

Pero cuando cierro los ojos, intento descansar… sin éxito.
La oscuridad se vuelve mi cuna y me cobija.
Me hundo en mi soledad, que acaricia mi espalda fría.
Cuando cierro los ojos… siempre soy yo.



Valencia a, 29 de Mayo de 2007