¿Por qué?
¿Por qué a menudo mi sed se desborda?
¿Por qué mis ojos se cierran y no descansan?
¿Por qué mi tacto casi ha olvidado lo que es el calor de un cuerpo?
¿Por qué mi olfato se pierde en la lejanía buscando sin rumbo?
A menudo mi piel se torna desierto y mi sudor arena ardiente.
Mi lengua palidece como la suela del zapato de un vagabundo sin lumbre.
A menudo creo que jugamos en una ruleta donde faltan números.
Mi camino se estrecha abrazando mis pies; y al caminar, parece que pateo los naipes que han ido formando mi estructura, derrumbándolos.
La soledad bebe de mis lágrimas ya casi secas y amargas.
El olvido canta la melodía que un día me hizo bailar.
La impotencia, amiga de la mentira, mulle mi almohada cada noche.
Y no estoy solo, lo sé; aunque así me sienta cada anochecer cuando miro la Luna buscando las respuestas que no me dará.
Cuando miro las estrellas que se llevan su brillo lejos de mis sombras.
Cuando miro mi camino que se pierde incierto en el horizonte.
Palma de Mallorca a, 2 de Abril de 2007

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home